La historia temprana de Keukenhof tiene sus raíces en las "Keukenduyn" (dunas de cocina). La condesa Jacoba van Beieren utilizaba estas tierras baldías para cazar y recolectar hierbas para la cocina del castillo de Teylingen. Este origen práctico dio nombre al parque: Keukenhof se traduce literalmente como "Jardín de la Cocina".


