¿Merece la pena visitar Efteling?
En cuanto entras en Efteling, no te parece tanto un parque temático como si te hubieras adentrado en un cuento que cobra vida. Bosques imponentes, casitas de cuento de hadas, lagos tranquilos y pueblos con una decoración preciosa crean un ambiente envolvente, mágico y sorprendentemente tranquilo entre una atracción y otra. Es un lugar donde las montañas rusas de primera categoría conviven con bosques encantados, atracciones tranquilas a oscuras y cuentos clásicos, lo que hace que cada rincón sea diferente al anterior.
Efteling se construyó en 1952 para dar vida a los cuentos de hadas, el folclore y la fantasía europeos a través de la narración, la artesanía y las atracciones llenas de imaginación. Esa visión sigue marcando el parque hoy en día, combinando un encanto atemporal con atracciones innovadoras, en lugar de basarse únicamente en la adrenalina.
La recompensa emocional es una sensación de asombro infantil. Tanto si te lanzas a toda velocidad por Baron 1898, como si te dejas llevar por Droomvlucht o exploras el Bosque de los Cuentos de Hadas, saldrás con la sensación de haber entrado en un mundo donde la imaginación cobra vida de verdad.
No te lo pierdas si tienes menos de medio día, prefieres los parques de atracciones de alta intensidad que no se centran tanto en la historia, o no te interesan las atracciones más tranquilas junto a las montañas rusas.