Los girasoles se creó utilizando principalmente una paleta de un solo color: distintos matices y tonos de amarillo.
Contempla «Los girasoles» de Vincent van Gogh en Ámsterdam: una obra maestra del posimpresionismo
Vincent van Gogh pintó Los girasoles en 1889, durante su estancia en Arlés, Francia, creando así una de las obras de arte más reconocibles y queridas del mundo. El cuadro, que representa quince girasoles de colores vivos en un jarrón amarillo, destaca por su espectacular uso del color, su pincelada gruesa y su intensidad emocional. Utilizando distintos tonos de amarillo para transmitir calidez, gratitud y vida, Van Gogh transformó un tema sencillo en una obra maestra radiante del posimpresionismo.
Creada en un principio para decorar el dormitorio de su amigo Paul Gauguin en la famosa Casa Amarilla, la obra se ha convertido desde entonces en un icono cultural mundial. Hoy en día, se encuentra de forma permanente en el Museo Van Gogh de Ámsterdam, donde cautiva a millones de visitantes cada año.
¿Dónde está?
Encontrarás Los girasoles expuestos en un lugar destacado dentro de la colección principal, en la primera planta del Museo Van Gogh de Ámsterdam.
Entradas
La entrada está incluida en tu entrada estándar al Museo Van Gogh; no hace falta ningún pase aparte, aunque es obligatorio realizar una reserva con antelación para obtener una entrada con horario asignado.
Cómo visitar Los girasoles de la mejor manera posible
- Mejora tu experiencia con un guía: Una audioguía o una visita guiada te ofrece información muy interesante sobre el estado mental de Van Gogh en Arles, su relación con Gauguin y su innovadora teoría del color.
- El mejor lugar para verlo: Da un paso atrás, entre 5 y 7 pies, para apreciar el cuadro en su totalidad; después, acércate para observar la aplicación de pintura gruesa y con textura (impasto).
- Fíjate en los delicados tonos amarillos: Fíjate bien en cómo Van Gogh utilizó sutiles variaciones de un mismo color, el amarillo, para crear profundidad, textura y luz.
- Mejor época para visitar: El Museo Van Gogh está más lleno a mediodía. Ven a primera hora de la mañana, justo cuando abre (a las 9:00), o a última hora de la tarde o por la noche para disfrutar de una experiencia más tranquila.
- ¿Cuánto tiempo hay que dedicarle? Resérvate unos 15-20 minutos en la exposición Los girasoles para fijarte en los detalles y abrirte paso entre los demás visitantes de la galería.
- Echa un vistazo a las obras maestras de los alrededores: No te pierdas otras obras emblemáticas de Van Gogh que hay por aquí, como El dormitorio, Los almendros en flor y sus famosos autorretratos.
¿Lo sabías?


Van Gogh pintó esta versión concreta como un gesto de amistad para decorar la habitación de Paul Gauguin.

La aplicación de pintura con pinceladas gruesas, conocida como impasto, le da a los pétalos de las flores un aspecto casi tridimensional y esculpido.

Como los pigmentos originales de amarillo cromo son sensibles a la luz, el cuadro se conserva bajo una iluminación de museo cuidadosamente controlada.

Van Gogh consideraba que los girasoles eran un símbolo exclusivamente suyo, igual que el loto lo es para el arte asiático.

El museo anunció en 2019 que Los girasoles ya es una obra demasiado frágil para viajar, lo que significa que nunca volverá a salir del Museo Van Gogh.
Descubrimientos científicos y secretos químicos
La ciencia de la conservación moderna ha revelado detalles técnicos fascinantes sobre cómo pintó Van Gogh Los girasoles y cómo ha cambiado el lienzo con el paso del tiempo:
- Pigmentos amarillos cromo que se desvanecen: Van Gogh usaba mucho la pintura industrial de amarillo cromo, un pigmento relativamente nuevo a finales del siglo XIX. Las investigaciones muestran que estos pigmentos reaccionan con el tiempo a la exposición a la luz, oscureciéndose poco a poco y pasando de un amarillo brillante a tonos marrón oliva.
- Se ha añadido una franja de lienzo: Las escaneadas en alta resolución muestran que Van Gogh añadió una pequeña tira de madera en la parte superior del lienzo para darle al girasol más alto un poco más de espacio dentro de la composición.
- Estado frágil: Las inspecciones físicas detalladas realizadas en 2019 revelaron que las capas de pintura son extremadamente sensibles a las vibraciones y a los cambios de humedad. Por eso, los conservadores del museo prohibieron para siempre que el cuadro saliera del país.
La historia detrás de «Los girasoles»

Una cálida bienvenida en Arles
En 1888, Van Gogh se mudó a Arlés, en el sur de Francia, con el sueño de fundar una comunidad de artistas. Ilusionado por la llegada de su amigo y compañero pintor Paul Gauguin, Vincent se puso a pintar una serie de cuadros de girasoles para decorar la habitación de invitados de Gauguin.

Expresar gratitud a través del amarillo
Para Van Gogh, los girasoles simbolizaban la calidez, la amistad y la esperanza. Trabajando a toda prisa antes de que las flores se marchitaran, creó varias versiones en las que utilizó cantidades de amarillo sin precedentes, demostrando que un cuadro podía transmitir una profunda emoción mediante sutiles variaciones de un solo tono.

La llegada y la salida de Gauguin
A Gauguin le impresionó mucho la serie de los girasoles, y dijo que eran «típicamente Vincent». Sin embargo, su colaboración creativa se volvió tensa, lo que culminó en el famoso incidente en el que Van Gogh se cortó parte de la oreja, lo que provocó la salida de Gauguin.

El último hogar de una frágil obra maestra
En 1889, Van Gogh hizo una copia (repetición) de su lienzo original de Arles, que es la versión que hoy se conserva en Ámsterdam. Tras décadas de préstamos internacionales, los conservadores decidieron que el lienzo era demasiado frágil para viajar, por lo que le aseguraron un hogar permanente en el Museo Van Gogh.
¿Quién creó «Los girasoles»?

«Los girasoles» es una obra de Vincent van Gogh (1853-1890), un pintor posimpresionista neerlandés que se convirtió en una de las figuras más influyentes de la historia del arte occidental. Aunque sufrió una grave enfermedad mental y solo vendió un cuadro en toda su vida, la pincelada expresiva y la audaz elección de colores de Van Gogh sentaron las bases del arte moderno. Su corta y intensa carrera dio lugar a más de 2.000 obras de arte, entre las que destacan Los girasoles como testimonio definitivo de su genio artístico.
¿Qué hace que «Los girasoles» sea una obra maestra? Compruébalo tú mismo

Dominio de la teoría del color
Van Gogh desafió las reglas tradicionales de la pintura utilizando casi exclusivamente tonos amarillos, desde el cadmio brillante hasta el ocre apagado, para crear calidez, luz y contraste visual.
Técnica de impasto grueso
La pintura está aplicada con tanta densidad que las pinceladas y las marcas de la espátula resaltan en relieve, lo que le da a las flores una energía cruda y táctil.
Simbolismo exprés
En lugar de pintar flores realistas, Van Gogh les dio un significado personal a los girasoles, convirtiéndolos en símbolos de vida, gratitud y esperanza.
Composición dinámica
Las diferentes etapas de las flores, desde su máximo esplendor hasta su marchitamiento, reflejan el paso del tiempo y el ciclo de la naturaleza.
Un impacto cultural duradero
Este cuadro revolucionó la forma en que los artistas usaban el color y la emoción, e inspiró a generaciones de artistas modernos de todo el mundo.
Los demás cuadros de la serie «Los girasoles»
Aunque el Museo Van Gogh de Ámsterdam tiene una de las versiones más famosas, lo cierto es que Vincent van Gogh creó dos series distintas de cuadros de girasoles a lo largo de su carrera.
La serie de París (1887)
Antes de pintar girasoles en un jarrón, Van Gogh pintaba girasoles cortados apoyados sobre superficies planas cuando vivía en París:

Cuatro girasoles cortados (Museo Kröller-Müller, Otterlo)
Muestra cuatro espigas sobre una mesa, lo más destacado son las texturas detalladas y los tonos tierra.

Dos girasoles cortados (Museo Metropolitano de Arte, Nueva York)
Muestra dos cabezas de flor en intensos tonos azules y amarillos.

Dos girasoles cortados (Kunstmuseum Bern)
Características: vivos tonos naranjas y amarillos sobre un fondo oscuro.
La serie de Arles (1888-1889)
Esta serie, creada en el sur de Francia, muestra girasoles erguidos en jarrones:

Galería Nacional, Londres
La versión original con 15 girasoles, pintada en agosto de 1888.

Neue Pinakothek, Múnich
Una composición de 12 girasoles sobre un fondo turquesa brillante.

Museo de Arte de Filadelfia
Una réplica de la versión con los 12 girasoles que pintó a principios de 1889.

Museo de Arte Sompo, Tokio
Es una réplica de la versión de 15 girasoles que compraste en 1987.

Versión destruida (antes en Japón)
Una versión de seis girasoles que se quemó en un incendio durante la Segunda Guerra Mundial.
Impacto cultural y legado moderno
La obra de Van Gogh Los girasoles ha traspasado los muros del museo para convertirse en uno de los motivos visuales más reconocidos de la cultura mundial.
- Historial de subastas que bate récords: En 1987, la réplica de Tokio de Los girasoles se vendió en una subasta por casi 40 millones de dólares, un récord en aquel momento que acaparó la atención de los medios de todo el mundo y consolidó el estatus de leyenda de Van Gogh en la cultura popular.
- Colaboraciones modernas y cultura pop: Esta obra maestra sigue inspirando a la cultura pop mundial, desde exposiciones artísticas inmersivas temporales hasta homenajes comerciales oficiales, como el detallado set de LEGO® Art Los girasoles, creado en colaboración con el Museo Van Gogh.
- Símbolo de la conservación del medio ambiente y del arte: Como uno de los tesoros culturales más reconocidos del mundo, Los girasoles suele ser el tema central de los debates a nivel mundial sobre la conservación del arte, la seguridad en los museos y la preservación de los objetos históricos.
Preguntas frecuentes sobre «Los girasoles»
No, la entrada para ver Los girasoles está incluida en la entrada estándar del Museo Van Gogh.
Sí, se permite hacer fotos sin flash para uso personal dentro de las salas del museo.
Van Gogh pintó una serie de cuadros de girasoles en Arles para decorar la habitación de Gauguin y, más tarde, hizo copias (repeticiones) de sus versiones favoritas.
No, debido al delicado estado del lienzo y de las capas de pintura, el museo decidió en 2019 que Los girasoles ya no saldrán de exposición.
Una visita típica para ver Los girasoles y el resto de la colección del Museo Van Gogh dura entre 1,5 horas y dos horas.